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En trance con su cuerpo, ella no espera que tales movimientos puedan convertirla. Es como si un hechicero le hubiera arrojado polvos galácticos y empezara a transformarse en un planeta donde todo tipo de elementos se mezclaran. 
El agua y el fuego empiezan a correr en su interior y comienzan a luchar. Estos guerreros pueden lastimarse, pero no mueren en la disputa. Saben que sus corazones tienen el espíritu que requieren ambos para desatarse. Cuando estos chocan, se producen tales reacciones que la muchacha se vuelve una chimenea, liberando la sangre y gritos de los malheridos en forma de vapor y calor a través de sus poros. Pero, a pesar de que el dolor de los combatientes sea enorme, ella no sufre. Esta guerra solo hace que se descontrole, moviéndose entre otros elementos: el aire y la tierra. Estos dos hermanos se complementan para que el astro pueda desplazarse, ayudándolo en la batalla que hay en sus extremidades. La tierra le da la oportunidad de acobijarse en su superficie, dejando que su piel y la de ella se toquen. La felicidad es tan plena que se extiende a descomunales distancias y, en su camino, prepara relieves para poder admirar las seductoras figuras que realiza la actriz. Casi como una sombra, sus siluetas enloquecen a este elemento y no evita acariciarla con vigor, pensando que probablemente pueda llevársela a sus entrañas y unirse con ella. Luego, su otro amante, el aire, que como todo defensor de la paz, se mete en el fugaz lucero para tratar de separar a los combatientes. Aun así, estos lo arrojan nuevamente al exterior con partículas mezcladas de ambos. El aire se compadece de ellos y con mucha paciencia ingresa de nuevo, sabiendo que lo van a echar con más furia que antes. Sin embargo, es muy codicioso de lo que su aliado posee y sus manos logran apoderarse de la niña, haciendo que su cabellera se mueva tanto como sus piernas y brazos se despegan del suelo. Aquí, es cuando la tierra se enfada y luchan por cuál de los dos va a ser el escenario donde su enamorada desparrame todo su arte y belleza.
Los tan diferentes soldados, saben que hay un quinto elemento que los alimenta, el motor que hace que la batalla se vuelva cada vez más complicada de terminar. Aunque este no es su rey, puede manejarlos a su antojo, porque si el se detiene, su poseída va explotar en una supernova. 
Llamado ánima, hace que el interior y el exterior se fundan en uno solo. Hace que los sonidos que el aire lleva, se introduzcan en la pelea del fuego y el agua, y traduce ese mensaje para que responda impactando en la incontrolada masa que reacciona con la tierra con total conformidad. Pero la chica no entiende que todo esto está sucediendo. 
Ella piensa que solo se mueve, que se agita porque salta, se pliega y se estira por todo el lugar en que sus pies están parados, que transpira y está acalorada porque cambia la velocidad y la fuerza de sus movimientos. Pero en realidad, se convierte en miles de presencias y formas inimaginadas. En este estado de conciencia diferente, se transforma en los elementos que se encuentran rodeándola. Fluye como agua, brilla como fuego, vuela como el aire y su existencia se reafirma como la tierra. Pero lo más importante, su núcleo o alma se esparce por todo su ser, desfigurando su apariencia y mostrando su verdadera cara, la de una estrella.

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Garden City Movement - Move On

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